Personalmente me gustarón mucho, aunque no tanto por las obras en si mismas, extrañas replicas de esculturas de la antiguedad, pero destrozadas a semejanza de como las vemos hoy en día, estéticamente muy agradables pero confusas a nivel filosófico.
Ante todo erá fascinante la ubicación de la exposicion en una zona de ocio joven y de alto poder de consumo, con fondo de arquitectura (Kursaal), playa y montaña. De verdad que estar alli erá bastante divertido, absolutamente contradictorio.